Sassuolo, Módena, Italia, 1995
Marcello Bondi pertenece a una nueva generación de guionistas italianos que ha sabido combinar la tradición del fumetto con una mirada moderna e internacional. Desde muy joven mostró interés por la narrativa y el cómic, una pasión que le llevó a formarse en escritura y guion en la prestigiosa Scuola Internazionale di Comics, donde comenzó a desarrollar las bases de una carrera cada vez más sólida dentro del cómic europeo.
Su debut profesional llegó en 2015 escribiendo una historia de Diabolik, uno de los personajes más emblemáticos del cómic italiano. A partir de entonces inició una trayectoria ascendente que le permitió colaborar con editoriales y publicaciones de distintos países, trabajando para sellos como Sergio Bonelli Editore, Future Quake Press, Lucha Comics, Aurea Editoriale y RandO Comics, entre otros.
A lo largo de los años ha participado en numerosos proyectos de géneros muy diversos, desde el western y la aventura hasta el terror, la ciencia ficción y el thriller. Entre sus obras destacan Senza Nome, Altrove…, diversas historias para 90 Ways To Die y trabajos relacionados con personajes tan icónicos como Tex y Diabolik, consolidándose como una de las voces emergentes más interesantes del cómic italiano contemporáneo.
Su estilo se caracteriza por la versatilidad narrativa, el cuidado por los personajes y una especial habilidad para desenvolverse en registros muy diferentes sin perder identidad propia. Esta capacidad le ha permitido trabajar tanto en proyectos de autor como en series vinculadas a franquicias reconocidas dentro del mercado europeo.
Entre sus trabajos más recientes destaca Wanderer, ilustrado por Luciano Ceglia y publicado originalmente en Francia por Éditions Clair de Lune dentro de la colección Guns N’ Dust en enero de 2025. Ambientada en el salvaje Oeste, la obra combina los códigos clásicos del western con una atmósfera cargada de misterio, ofreciendo una propuesta diferente dentro del género.
En 2026, Cartem Cómics publica Wanderer en España, acercando a los lectores españoles una obra que refleja perfectamente las virtudes de Marcello Bondi como guionista: personajes sólidos, narración dinámica y una notable capacidad para reinterpretar géneros clásicos desde una perspectiva contemporánea.