Se cree que actualmente se ha despertado la fiebre del True Crime en España. Pero, en realidad, lleva conquistando desde mucho antes de lo que imaginamos. Las series de crímenes y las novelas especializadas que vemos hoy por todas partes tuvieron un ancestro muy famoso en nuestro país: el periódico “El Caso“. De amplias portadas y titulares singulares, fue el periódico más leído de España hasta finales del siglo XX.

¿Por qué un periódico que sólo hablaba de crímenes podría acabar siendo el que tuviese más audiencia?

De la misma forma que hoy día no faltan canales de televisión donde se suceden una tras otra las series de crímenes basados en hechos reales, el True Crime presenta una serie de componentes que atrapan a su audiencia casi sin que se de cuenta.

Varios expertos ya han hablado de este tema en diferentes medios, y entre los motivos que dan son:

  • El sentido de justicia que nos hace quedarnos hasta ver cómo el culpable no queda impune.
  • Entrar en el juego que ofrece la forma en la que están escritas o narradas estas historias, entre pistas falsas y verdaderas, testigos y sospechas.
  • Saciar la curiosidad que provocan los diferentes métodos de investigación.
  • Estar ante una situación de peligro desde una posición segura, como espectador pasivo que no corre ningún riesgo.
  • El cambio repentino de diferentes sensaciones y emociones intensas.
  • Conocer las posibles estrategias para evitar o escapar de las situaciones de peligro.
  • La fascinación y el instinto que despierta en nosotros la violencia, pues ante cualquier situación violenta. En muchos casos, el primer reflejo que tenemos es observar, averiguar qué sucede.

Estas son las razones que más se han repetido. Aunque también hay otra erróneamente considerada que es el “morbo”. El morbo o la morbosidad significan enfermedad, interés malsano por algo o alguien pero que está mal empleado cuando queremos expresar que tenemos fascinación o interés por el True Crime.

Casos que mantienen en vilo a la población española

Casos como las niñas de Alcásser, Marta del Castillo o Sonia Carabantes han sido casos reales muy mediáticos y que han acabado en documentales. Incluso inspirando o siendo representados por el True Crime en diversos medios. Pero no por ello se considera a la sociedad española como una que guste de esta clase de terribles sucesos. Al contrario. Debido a su violencia, crueldad y a los motivos que hemos enumerado anteriormente, son estos horrores los que mantienen siempre en vilo a la sociedad hasta que el caso queda por fin resuelto.

Si bien es cierto, aquellos casos que dejan con dudas al público general y hasta sin la resolución del caso, son los que nos dejan con ese mal sabor de boca y, por ello, los menos valorados.

Y es ahí donde entendemos por qué el morbo no tiene realmente cabida. Lo que nos interesa es saber el motivo, la razón por la cual el criminal decide saltarse todas las barreras y cruzar hasta ese lugar infernal: el crimen.

Lo cual ya es alivio de muchos seguidores del True Crime. Ser aficionado a esta clase de programas o noticias no te hacen ser un criminal, como mucho, un poco adicto a las emociones fuertes y a la resolución de misterios.

Y si es así, te sugerimos que no te pierdas nuestras próximas entradas, donde seguiremos subiendo contenido sobre lo más curioso del True Crime.

¿Crees en la fiebre del true crime en España?

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