Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 12 segundos

Lindisfarne es una palabra que no pasa desapercibida para cualquier entusiasta del mundo vikingo. Pues marca un antes y un después en Europa, especialmente en los territorios ingleses, irlandeses y franco-normandos, que fueron quienes más sufrieron las incursiones vikingas.

Monasterio de Lindisfarne, situada en el norte de Gran Bretaña
Lindisfarne (Gran Bretaña)

Todo comenzó en el ataque a Lindisfarne.

El que fue conocido como el primer gran saqueo vikingo. Puso en conocimiento de que había nuevos y ricos territorios a los que “visitar”. De forma oficial, claro, pues aunque haya evidencias de posibles ataques anteriores. Los historiadores consideran el saqueo de 793 d.C. en el monasterio de Lindisfarne como el inicio de la época vikinga.

Esto no quiere decir que los vikingos no existieran antes de esa fecha. Sino que no eran un pueblo a ser considerado -y temido- por los grandes reinos occidentales hasta entonces.

El terror que despertaban los vikingos surgía del factor sorpresa que tanto les beneficiaban. Llegaban de noche y atacaban granjas, aldeas, monasterios y asentamientos con poca guardia y protección. Arrasaban, robaban, quemaban, mataban y violaban en cuestión de horas, para luego desaparecer con sus botines tan rápido como habían llegado. Fueron la causa de muchas noches en vela en el norte de Europa. Se extendió el temor de oír, de repente, sus gritos y golpes, que avisaban de que estaban casi a las puertas, listos para el ataque.

Sin embargo, esta violencia no era nada ajena a lo que ocurría por toda Europa. Pues la expansión musulmana en la península ibérica, las luchas en Italia para la creación de los Estados Pontificios, la guerra entre los búlgaros y el imperio bizantino…

¿Cómo es posible que el saqueo de un remoto y aislado monasterio tuviese tanta repercusión en una época tan convulsa?

El monasterio de Lindisfarne era un enclave de gran valor para la cristiandad. No sólo contaba con una gran y cultivada orden de monjes -de cuyas manos surgen los famosos Evangelios de Lindisfarne, que se perdieron durante los ataques vikingos y fueron reemplazados siglos más tarde- sino que era el bastión de peregrinaje de miles de cristianos que deseaban visitar la tumba del milagroso San Cutberto. Tras el saqueo vikingo en el 793 d. C., las reliquias desaparecieron o se destruyeron, y los restos de San Cutberto tuvieron que trasladarse a la Catedral de Durham, acabando con esa ruta de peregrinación hasta Lindisfarne.

Catedral de Durham en Gran Bretaña
Catedral de Durham (Gran Bretaña)

Podríamos decir que el saqueo del año 793 fue lanzamiento al estrellato para el pueblo vikingo. Desde entonces cualquiera de sus incursiones fueron el foco de la atención mediática de la época. Igualmente, las riquezas que los vikingos encontraron viajando más al sur avivaron sus ganas de seguir explorando, navegando y – por qué no decirlo- saqueando incluso hasta el propio París de su tiempo.

Aun así, hemos de decir que los vikingos no son los bárbaros que las crónicas medievales ilustraban. Su cultura, política, sociedad, mitología, religión y gran habilidad como marinos y mercantes han quedado registrados, tanto en lengua oral como escrita, no sólo en su área sino en numerosos lugares que tuvieron la curiosa fortuna de encontrarse con ellos -y vivir para contarlo-.

La cultura vikinga en el arte

Un ejemplo de cómo el conocimiento de esta cultura ha quedado salvaguardado, es que hoy en día perdura como influencia de numerosas obras literarias y cinematográficas. ¿Quién no ha oído hablar de Thor, de Odín o de ir al Valhalla desde películas como Mad Max o la saga de Marvel? Curiosamente, el mundo que mejor se nutre de la cultura vikinga es el de los cómics, que representan con mayor o menor fidelidad a este pueblo tan fascinante. Si estás buscando un cómic que refleje plenamente como era la vida vikinga, no puedes perderte El Exiliado. Esta historia no sólo te asombrará con su realismo, adentrándote en la mente de un verdadero vikingo hasta las últimas consecuencias, sino que también te hará vivir las creencias vikingas como una parte vital más. 

Deja una respuesta

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacíoVolver al catálogo